Algunos hispanos vivimos sin temer a a los fantasmas,

algunos ponemos nuestras esperanzas en la ciencia en vez de la oración,

algunos hemos elegido vivir sin religión y confiar en el conocimiento humano posible…

...y, aunque no lo creas, hemos podido vivir bastante bien.

Tuesday, May 24, 2011

¿Necesito disculparme por ser atea?

Sin Dioses — La lupa herética — Columna del 13 de julio de 2009


por Glenys Álvarez
13 de julio de 2009

Como atea, siempre he sentido que camino en cuclillas, sobre la preocupación de lo que pueda despertar este hecho en mi interlocutor. Igual que el homosexual en el ejército, recurro al silencio para nadar mejor dentro de la intolerancia disfrazada de ofensa, donde los dardos lanzados no pasarían la prueba frente al propio lanzador.

Entre mis pasos existe siempre una disculpa por no creer e inagotables razones se quedan en pensamientos mientras permito, respetuosamente, que los demás hablen libremente sobre sus dioses y doctrinas.

Y es que descartar la religión en un mundo esencialmente creyente no es poca cosa; hay que estar bien preparado para justificar la “herejía” frente a todos, hasta los más cercanos. Es allí donde inicia su camino la intolerancia y yo, en mi condición de mujer nacida y criada en el tercer mundo, he desarrollado un buen radar para detectar discriminaciones.

Los que me conocen saben que disfruto de la ciencia, el periodismo científico no es sólo mi trabajo sino también mi pasión, me angustio ante noticias sensacionalistas (al estilo Muy Interesante) que echan por el suelo el elegante trabajo que realizan los investigadores. Como afirmó elocuentemente Richard Dawkins (sí, él otra vez) durante el documental “Enemigos de la razón”: “la ciencia es la poesía de la realidad”; es precisamente por comentarios así que lo cito tanto.

Que los humanos hayamos desarrollado herramientas para conocernos como especie y al mundo que habitamos, es lo que me impulsa a escribir columnas como éstas. No obstante, la investigación científica es un imán para los aclamadores de dioses. Inevitablemente, si es usted un seguidor fiel de escrituras sagradas, es posible que no esté de acuerdo con gran parte del desarrollo científico. Creo que esas personas que toman sus escritos divinos con fidelidad fundamentalista deberían de optar por vivir estilos de vida mucho más radicales y apartarse, no sólo de lo que supuestamente es pecado (algo imposible para cierta mayoría), sino también de todo el desarrollo científico cuyas conjeturas contradigan las explicaciones en sus libros: desde el uso de los fotones que se desprenden de cada bombillo en su hogar hasta las vacunas que salvan la vida de millones y cuyas gotas dejamos correr por la garganta de nuestros hijos.


Pero es curioso como las personas adecúan sus pensamientos por más contradictorios que éstos sean (¿recuerdan el hemisferio intérprete?). El conjunto de esos avances científicos integrados a la vida moderna (casi todo, realmente), es aceptado, asimilado y utilizado sin reparar en el conocimiento que lo hace posible. Es plausible aceptar la terapia genética sin relacionar que esos mismos discernimientos sobre la molécula del ADN que la admiten, están vinculados al proceso de la evolución y que compartimos porcentajes variados de ella con los demás animales. Estas implicaciones, sin embargo, pueden ser pasadas por alto, objetadas y rechazadas por las mismas personas que aceptarán la terapia para salvar sus vidas.

Y ni hablar de cuando un científico mete la pata. No sólo se convierte en el microbio que pudre las demás manzanas en el canasto, sino que se intenta desmentir todo lo demás. Precisamente por ello, la ciencia misma se mide con un sinnúmero de autorestricciones; si no fuera así no hubiese forma alguna de diferenciar lo que tiene validez científica de lo que no la tiene. Por ejemplo, si emito una opinión basada en experimentos, la gente pregunta enseguida ¿cómo saben eso?, ¿cómo lo descubrieron?, ¿y qué pruebas tienen? Necesariamente, los investigadores están obligados a realizar experimentos a “doble-ciego”, introducir el efecto placebo en sus resultados y luego enviarlo a un consorcio de colegas elegido por otros investigadores, para que lo revisen. Todo esto con el propósito de filtrar errores, producir evidencias confiables, desenmascarar estadísticas que vayan más allá de la pura circunstancia y desentrañar la realidad de la experiencia puramente subjetiva. Aún así se cometen errores.

Ahora bien, las creencias religiosas no pueden ser sujetas a observaciones bajo ese mismo microscopio detallista que usamos para la ciencia; al final de las observaciones, únicamente encontraríamos respuestas basadas en la fe, en la experiencia subjetiva de los que creen, todo lo demás se cae bajo la lupa científica. Los escritos en los libros sagrados contradicen la explicación que poseemos hasta el momento sobre el Universo y la evolución de la vida sobre la Tierra. Estará en cada creyente encontrar su forma de enmendar estas contradicciones. En este sentido, mucha gente estructura rutas paralelas entre sus creencias y la ciencia.

Muy bien, digo yo, perfecto.


Pero la religión, por naturaleza, es impositiva y predicativa. Un sinnúmero de religiosos desea interceptar los caminos, convertir, no sólo a los ateos, agnósticos y demás ovejas descarriadas, sino también a los creyentes de otras religiones (aquí en mi país, testigos de Jehová, evangélicos y mormones han desarrollado una acelerada y extendida estrategia de reclutamiento), para atraerlos hacia una nueva verdad con interpretaciones recientes del mismo viejo versículo y que se den cuenta que han estado venerando a su dios de la forma equivocada.

El otro día, a raíz de la muerte de Michael Jackson, alguien en la oficina expresó que el espíritu de la celebridad ahora estaba en un proceso complejo hacia cierto estado que, según pude interpretar, se asemeja a esas nuevas ideas que tienen los creyentes liberales sobre el cielo.

Pregunté, esta vez en voz alta, ¿y cómo es que sabes eso?

Pero la respuesta a esa pregunta cambia de acuerdo con el libro que adores, la cultura que te haya acogido, los padres que te hayan criado, los caminos distintos que hayan tomado tus neuronas y hasta tu edad. De hecho, he escuchado y leído tantas versiones sobre lo que pasa después de la muerte que responder: “la verdad es que no sé, aunque deduzco que nada”, me regala una apacible satisfacción que sólo yo disfruto.

Hay una infinidad de cosas que desconozco, no por ello voy a darle la explicación que más me satisfaga, tampoco se me ocurre la más extraordinaria y difícil de explicar, prefiero esperar a que lo resolvamos con las herramientas que hasta el momento poseemos. ¿Qué hay de malo en eso?


En las últimas semanas, he leído las críticas de varios teólogos hacia el Nuevo Ateísmo (y los nuevos ateos), ese que discute sin miedo en vez de pedir disculpas por no creer. El ateo que aboga por un mundo donde la religión se mantenga en los lugares más apropiados: los hogares creyentes, las iglesias y los templos; fuera del gobierno, de las leyes y de la educación pública. Es un paso enorme frente a mi forma apologética de no creer y no puedo negar que me gusta. A todos nos gusta descubrir grupos que hablen nuestro idioma y nos dejen ser, sin disculpas ni justificaciones: si yo respeto, ¿por qué no exigirlo también?


Pero en el mundo de los humanos las cosas nunca son tan simples. La religión organizada tiene poder, poder para interferir en las leyes e imponer sus pensamientos sobre mi vida y mis decisiones. La religión predica y exige una moral que ni siquiera sus propios miembros pueden seguir y, obstaculiza, con historias absurdas sobre el mundo, lo que hemos logrado descubrir hasta el momento. Que mi vecino le enseñe a su hijo que el mundo fue creado en seis días y uno fue usado para descansar (o cualquiera que sea su versión), no es, en mi opinión, mi problema, el conflicto para mí inicia cuando esa misma opinión es expresada por la profesora del mío en el colegio.

Hagamos una pequeña prueba. Imagine que, así como ha pasado tantas veces y continúa ocurriendo, una tribu de habilidades superiores invada su ciudad, domine a los gobernantes e imponga rituales distintos, dioses con nombres diferentes y nuevas normas. Que obliguen a todos a rezar oraciones nuevas y enseñen en las escuelas otras verdades escritas en el extraño libro. En un predicamento similar vivimos millones de personas, desde ateos y agnósticos hasta cristianos y musulmanes de distintas denominaciones y en diferentes partes del mundo, ultrajados por no pertenecer a la religión dominante. Si alguna Iglesia (en mi país es todavía la católica) es hermana del Estado, todo el que no pertenezca no puede sentirse gobernado justamente. Si aceptamos la libertad de expresión, no podemos, por lo tanto, permitir que las leyes se basen en interpretaciones específicas de un culto sobre un único libro.

Como ponderaba un amigo una de estas tardes calurosas cuando el anhelo por más libertades y un asomo de justicia le arrebató un suspiro, “sólo un religioso podría enorgullecerse de ‘ser hombre de un solo libro’”.

¿Orgullo ateo?
Ni satánicos ni esnobs

En la actualidad, si usted se identifica como ateo, olvídese de entrar en el mundo de la política latinoamericana y es probable que se sienta empujado a no visitar otros círculos también. Entre muchos, el ateo ofende por su mera presencia; no creer es, o parte de un plan satánico contra dios o simple y sencillamente un gesto de muy mala educación hacia los demás, como si la opción misma debiese ser abolida.

Nunca he partido de la premisa de que el creyente es menos inteligente ni perspicaz tampoco pienso que sea más bondadoso ni tolerante, esas cosas se evalúan individualmente; no suelo deliberar que aquel que cree en seres sobrenaturales es necesariamente crédulo en todo lo demás, somos animales muy complejos para ser medidos y definidos por una sola faceta de nuestras vidas. Justamente, es esa forma de evaluación la que espero de los creyentes al conocer mi condición de atea. Tolerancia, respeto, empatía…libertad.


Mientras tanto, a la hora de gobernar, impartir justicia y crear leyes, dejemos las creencias fuera del salón de discusión y entremos a examinar la realidad de forma objetiva con las herramientas que poseemos, a las que hemos confiado el desarrollo del mundo moderno (la gran mayoría de mis amigos creyentes, a los que admiro, está de acuerdo en este punto). En las palabras del biólogo de la Universidad de Minnesotta, PZ Myers (http://scienceblogs.com/pharyngula/), la “ciencia es una actividad sublimemente humana y una parte central de lo mejor de la cultura de Occidente…y de cualquier cultura terrestre que aspire a ser más que una colección de criadores humanos, propagándose por el sólo hecho de propagarse. Es lo que nos da el potencial para alcanzar más allá de sólo ser, nos provee con el tiempo de ocio y la libertad para florecer en las artes y explorar la diversidad de la experiencia humana. Hasta la misma religión institucionalizada es un subproducto accidental de los primeros tipos listos que decidieron desviar un río para irrigar sus campos, lo que nos llevó a la centralización, urbanización, jerarquías de líderes, contabilidad, escritura y toda la avalancha de cambio que prosiguió"…

Me gusta que el ateísmo sea más vocal; no somos criminales satánicos ni esnobs; no vivimos amargados ni deprimidos. Es hora de arrancarle ese estigma al ateísmo y, sin prédicas, disculpas ni complejos de superioridad, enorgullecernos de nuestras conclusiones, estilos de vida y, principalmente, de nuestro fundamental sentido de la ética.

Saturday, May 7, 2011

¿Qué dice La Biblia sobre el Aborto?


Muchos dicen que un embrión es una persona, sin embargo, podemos congelar por muchos años a un embrión pero no a una persona porque no son lo mismo.

¿Qué dice La Biblia sobre el aborto?

¡Absolutamente nada! La palabra “aborto” no aparece in ninguna de las docenas de traducciones de La Biblia.

De las más de 600 leyes de Moisés, ninguna habla sobre el aborto. Solo una ley de Moisés habla sobre la pérdida involuntaria de un feto, lo cual específicamente contradice a los que dicen que la biblia está en contra del aborto, claramente diciendo que tal pérdida no significa la muerte de un ser humano. Si una mujer termina abruptamente su embarazo a causa de una pelea, el hombre que le causó tal pérdida debe ser multado. Si la mujer muere, sin embargo, el causante deber ser matado:

Si algunos riñeren, e hirieren a mujer embarazada, y ésta perdiere su fruto, pero sin haber muerto ella, serán penados conforme a lo que les impusiere el marido de la mujer y juzgaren los jueces

Más si hubiere muerte, entonces pagarás vida por vida…” – Éxodo 21:22-25

La biblia ordena la pena de muerte por el asesinato de un humano, pero no por la expulsión de un feto.

¿Cuando Comienza La Vida?

De acuerdo a la biblia, la vida comienza al nacer – cuando un bebe recibe su primer aliento. La biblia define vida como “aliento” en muchos pasajes significantes, incluyendo la historia de la creación de Adán en Génesis 2:7 cuando Dios “sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente”. Leyes tradicionales judías consideran que el ser humano comienza su vida al nacer, después de tomar su primer aliento.

Desesperados por encontrar bases bíblicas en sus creencias, mucha gente anti-aborto cita pasajes oscuros, usualmente frases poéticas y metáforas, tal como “He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre”. – Salmos 51:5. Esto es sexista, pero no hace nada mas invocar el pecado original. No dice nada del aborto.

Los mandamientos, Moisés, Jesús y Paul ignoran toda oportunidad de condenar el aborto. Si el aborto es tan importante, ¿por qué la biblia no lo dice en ningún lado?

Mandamiento: No Matar

Muchos en contra del aborto citan el sexto mandamiento “No matar” (Ex. 20:13) como evidencia de que la biblia está en contra del aborto. Ellos no investigan a fondo la definición que la biblia tiene sobre la vida (aliento) o el silencio bíblico absoluto sobre el aborto. Además, la ley de Moisés en Éxodo 21:22-25, directamente después de los 10 mandamientos, dice bien claro que un embrión o feto no es un ser humano.

Una persona honesta debe admitir que la biblia se contradice a sí misma. “No Matar” no aplica a muchas cosas vivientes incluyendo humanos que respiran y niños que regularmente son masacrados en la biblia. La ley de Moisés ordena “Debes Matar” a gente por cometer tales “crímenes” como “maldecir a su padre o su madre” (Ex. 21:17), por ser un hijo “desobediente o rebelde” (Deut. 21:18-21), por ser un homosexual (Lev. 20:13), o aun por recoger leña en el día de reposo (Num. 15:32-35). Lejano de proteger la santidad de la vida, la Biblia promueve la pena de muerte por una conducta que ninguna persona civilizada o nación hoy en día consideran criminal.

Las matanzas en masa eran rutinariamente ordenadas, cometidas y aprobadas por el Dios de la biblia. Un ejemplo típico es Números 25:4-9, cuando el Señor casualmente ordena que Moisés la masacre a 24.000 israelitas: "Tomen todas las cabezas de las personas, y cuélguelas ante el Señor a la luz del sol”. Claramente, ¡la biblia no es pro-vida!

¿Dios Mata Bebés?

Dichoso el que tomare y estrellare tus niños contra una peña.” – Salmos 137:9

La Biblia no es pro-niño. ¿Por qué Dios asesinó 42 niños enviándoles un oso feroz solamente porque le hicieron burla a la calvicie de un profeta (2 Reyes 2:23:24)? Lejos de demonstrar una actitud “pro-vida”, la biblia destruye bebés inocentes y mujeres embarazadas en pasaje tras pasaje bíblico, comenzando con el diluvio y la destrucción total de Sodoma y Gomorra, progresando al asesinado de todos los niños primogénitos de cada hogar en Egipto (Ex. 12:29), sin contar con las amenazas de aniquilación total en el Nuevo Testamento.

En este espacio limitado solo nos permite mostrar un pequeño ejemplo de los mandatos o amenazas bíblicas para matar niños:

Números 31:17 “Matad, pues, ahora a todos los varones de entre los niños…”

Deuteronomio 2:34 “Tomamos entonces todas sus ciudades, y destruimos todas las ciudades, hombres, mujeres y niños; no dejamos ninguno.”

Deuteronomio 28:53 “Y comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que Jehová tu Dios te dio.”

I Samuel 15:3 “mata a hombres, mujeres, niños, y aun los de pecho

2 Reyes 8:12 “…a sus jóvenes matarás a espada, y estrellarás a sus niños, y abrirás el vientre a sus mujeres que estén encintas…

2 Reyes 15:16 “y abrió el vientre a todas sus mujeres que estaban encintas

Isaías 13:16 “Sus niños serán estrellados delante de ellos; sus casas serán saqueadas, y violadas sus mujeres

Isaías 13:18 “Con arco tirarán a los niños, y no tendrán misericordia del fruto del vientre, ni su ojo perdonará a los hijos.”

Lamentaciones 2:20 “¿Han de comer las mujeres el fruto de sus entrañas, los pequeñitos a su tierno cuidado?

Ezequiel 9:6 “Matad a viejos, jóvenes y vírgenes, niños y mujeres, hasta que no quede ninguno

Oseas 9:14 “Dales, oh Jehová, lo que les has de dar; dales matriz que aborte, y pechos enjutos

Oseas 13:16 “…caerán a espada; sus niños serán estrellados, y sus mujeres encintas serán abiertas.”

Luego están los escalofriantes amenazas de Jesus en el Nuevo Testamento:

Porque he aquí vendrán días en que dirán: Bienaventuradas las estériles, y los vientres que no concibieron, y los pechos que no criaron.” – Lucas 23:29

Las enseñanzas y contradicciones demuestran claramente que la gente en contra del aborto no tiene “bases en la biblia” al decir que Dios es “pro-vida”. Abortos espontáneos ocurren mucho más que los abortos médicos. Libros ginecológicos estiman un 15% de aborto involuntario en todas las mujeres sexualmente activas, y un estudio médico encuentra que existe casi un 90% de aborto espontáneo al principio de cada embarazo. Esto convertiría al Dios a cargo de la naturaleza en el “aborcionista” más grande de la historia.

¿Son las Enseñanzas Bíblicas Benevolente a la Mujer?

La biblia no está en contra del aborto ni es pro-vida, pero si provee bases bíblicas para la motivación verdadera detrás de las cruzadas religiosas en contra del aborto: El Odio a la Mujer. La biblia es anti-mujer, echándole la culpa por el pecado, exigiendo servilismo, demandando una relación de esclavo/dueño para con el hombre, y demostrando desprecio y falta de compasión.

Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.” – Génesis 3:16

¿Qué mujer con respeto propio se sujetaría voluntariamente a tal tiranía?

La posición anti-aborto no demuestra amor a la humanidad, o compasión por seres humanos reales. El Instituto Worldwatch presenta estadísticas que muestras que el 50% de los abortos en el mundo son ilegales y que un mínimo de 200.000 mujeres mueren cada año; miles más quedan agobiadas y gravemente enfermas a causa de abortos callejeros o ilegales. Embarazos inesperados y complicaciones de embarazos múltiples son la causa principal de la muerte femenina. –. ¿Por qué es que la gente anti-aborto quieren que las mujeres en América sean parte de tal alarmante estadística de mortalidad? Todos los días alrededor del mundo más de 40.000 personas, la mayoría niños, mueren de hambre o mal nutrición. Debemos proteger y apreciar el derecho a la vida de los que ya nacieron.

¿Hay Iglesias que Apoyan el Derecho al Aborto?

Gran número de iglesias cristianas y grupos religiosos están de acuerdo que la biblia no condena el aborto y que el aborto debe ser legal. Estas incluyen:

• Iglesias Bautistas Americanas-USA

• Unión de Ética Americana

• Quakers

• Congreso Judio Americano

• Iglesia Cristiana Discípulos de Cristo

• Iglesia Episcopal

• Iglesia Luterana

• Iglesia Moravian de América- Provincia Norte

• Iglesia Presbiteriana

• Mormones

• Congregación Hebrea Americana

• Iglesia Unitaria Universal

• Iglesia Unida de Cristo

• Iglesia Unida Metodista

• Sinagoga Unida de America

• Women's Caucus Church of the Brethren

• YWCA

• Religious Coalition for Reproductive Choice

• Católicos por la Libertad de Escoger - Catholics for Free Choice

• Evangélicos en pro de Escoger

El creer que “un ser humano existe al momento de concepción” es materia de fe, no de hecho. Legislar la fe de anti-aborto sería tan inmoral y tan poco patriota como el pasar una ley que obligue a todos los ciudadanos que tienen que ir a servicio de iglesia musulmán o hindú.

La biblia no condena el aborto; y aunque así fuera, vivimos en una sociedad de gobierno secular y no en una teocracia. La separación de iglesia y estado, el derecho a la privacidad, y los derechos de la mujer todos exigen la libertad a escoger el tener o no un aborto.


Escrito por Dan Barker. Traducción: David T. www.ffrf.org


Thursday, May 5, 2011

¿Que es un Librepensador?

Es una persona que forma sus opiniones de la religión sobre la base de la razón. Independientemente de la tradición, la autoridad o de creencias establecidas. La palabra "librepensador " agrupa a los ateos, agnósticos y a los racionalistas. No puede ser un librepensador el que exige conformidad a una Biblia, credo o Mesías. Para el librepensador, la manifestación divina y la fe son inválidas y la ortodoxia no es garantía de verdad.

¿Cómo saben los librepensadores lo que es la verdad?
Clarence Darrow dijo una vez: "No creo en Dios porque no creo en Mamá Gansa". Los librepensadores son naturalistas. La verdad es el grado con que una afirmación corresponde a la realidad. La realidad está limitada a lo que uno puede percibir directamente a través de los sentidos o indirectamente a través del uso adecuado de la razón. La razón es una herramienta del pensamiento crítico que limita la verdad de una afirmación de acuerdo a las pruebas estrictas del método científico. Para que una afirmación pueda considerarse como cierta debe ser comprobable (¿Qué evidencia o experimentos repetibles la confirman?), no demostrable como falsa (¿Qué, teóricamente, la desconfirmaría? ¿Fallaron todos los intentos de refutarla?), parsimoniosa (¿Es la explicación más simple? ¿Es la que requiere menos suposiciones?) y lógica (¿Está libre de contradicciones, non sequiturs, ataques ad hominem?).

¿Tienen los librepensadores una base para la moral?
No hay grandes misterios en la moralidad. La mayoría de los librepensadores emplean la simple regla de la razón y la cortesía. Como lo dice la escritora Barbara Walker: "La moral es simplemente no hacer daño a los demás. La amabilidad… lo resume todo". La mayoría de los librepensadores son humanistas, y basan la moralidad en las necesidades humanas, no en "absolutos cósmicos" imaginarios. Esto incluye respeto a nuestro planeta incluyendo a los otros animales, y los principios feministas de la igualdad.

¿Saben los librepensadores el significado o el propósito de la vida?
Los librepensadores saben que un significado o un propósito tiene que originarse en una mente. Debido a que el universo no la tiene, y al cosmos no le interesa, le debe interesar a
Ud. el tener un propósito. Los individuos son libres de elegir, dentro de los límites de la moralidad humana. Algunos librepensadores encuentran su propósito en la compasión humana, el progreso social, la belleza de la humanidad (arte, música. Literatura), la felicidad personal, placer, gozo, amor, y el avance del conocimiento.

¿Acaso la complejidad de la vida no exige un diseñador?
La complejidad de la vida exige una explicación. La teoría de la evolución de Darwin, con su "diseño" de miles de millones de años de selección natural acumulativa no aleatoria, ha dado esa explicación. Un diseñador divino no es la respuesta correcta porque la complejidad de tal
ser también sería sujeto de el mismo escrutinio. Hasta un niño sabe que "Si Dios lo hizo todo, ¿Quién hizo a Dios?" Los librepensadores reconocen que hay mucho caos, fealdad y dolor en el universo para lo cual cualquier explicación de orígenes debe ser aplicable también.

¿Por qué se oponen a las religiones los librepensadores?
Los librepensadores están convencidos de que las aseveraciones religiosas no resisten la prueba de la razón. No es solamente que no se gane nada creyendo algo que no es cierto, sino que también se tiene todo que perder cuando se sacrifica la herramienta indispensable de la razón en el altar de la superstición.

Muchos librepensadores consideran a la religión no solamente como falsa, sino también como justificación histórica de guerras, esclavitud, sexismo, racismo, fobia a los homosexuales, mutilaciones, intolerancia y opresión a las minorías. El totalitarismo de los absolutos religiosos ahoga el progreso.

¿Acaso la religión no hizo un tremendo beneficio al mundo?
Muchas personas religiosas son buena gente, pero probablemente serían buenos sin importar lo que sean. La religión no tiene el monopolio de los beneficios. Mucho progreso social y moral ha sido hecho aparte de la religión por gente sin religión, como Elizabeth Candy Stanton, Susan B.
Anthony, Charles Darwin, Margaret Sanger, Albert Einstein, Andrew Carnegie, Thomas Edison, Marie Curie, H. L. Mencken, Sigmund Freud, Bertrand Russell, Luther Burbank y muchos otros que han enriquecido a la humanidad.

¿Tienen una corriente política los ateos?
No. El librepensamiento es filosófico, no político. El librepensamiento engloba a adherentes de prácticamente todas las corrientes políticas, incluyendo a capitalistas, libertarios, socialistas, comunistas, liberales, conservadores, demócratas, gremialistas, republicanos. No existe conexión, por ejemplo, entre el ateísmo y el comunismo. Algunos librepensadores como Adam Smith y Ayn Rand fueron capitalistas convencidos. Por otro lado, ha habido grupos comunistas que han sido profundamente religiosos, como los primeros cristianos. Los librepensadores apoyan la separación de estado e iglesia.

¿Es el ateísmo o humanismo una religión?
No. El ateísmo no es una creencia. Es la falta de creencia en dioses. La falta de fe no necesita fe. El ateísmo de hecho se basa en el compromiso con la racionalidad y eso difícilmente pueda ser calificado como una religión. Los librepensadores usan la palabra religión para denominar a los sistemas de creencias que incluyen un dominio sobrenatural, una deidad, fe en escrituras sagradas y conformidad con un credo absoluto. El humanismo secular no tiene dios, biblia o salvador, está basado en principios racionales, es flexible y relativo, no es una religión.

¿Por qué debería estar feliz de ser un librepensador?
El librepensamiento es razonable. El librepensamiento le permite a Ud. hacer su propio juicio. Una pluralidad de individuos pensando, libres de las restricciones de la ortodoxia; permite que las ideas sean examinadas, descartadas o adoptadas. Los librepensadores no ven ningún mérito en el mantenimiento ciego de antiguas supersticiones o en la postración ante tiranos divinos conocidos solamente por "revelaciones" primitivas. El librepensamiento es respetuoso. El librepensamiento es realmente libre.

Autor: Dan Barker; Traducido al castellano por Sergio. www.ffrf.org